martes, 11 de septiembre de 2007

EL RUMOR DEL OLEAJE


¿Qué necesidad tienes de mirar por la ventana?
¿Hasta dónde crees en lo que no eres tú?
Vamos a vaciarnos los ojos y los bolsillos
vamos a pensar que la muerte te prepara
no para que te vayas con ella,
sino para que abandones la vida.


Te subes a la acera y miras los corazones
que caminan sin sombra más allá del pasado
para conseguir lo imposible que fue,
en un momento exacto,
delimitar nuestros miedos con la espera.

El tiempo es ida y vuelta,
el alcohol la excusa que te permite balbucear cualquier nombre,
tu boca el abismo que no me da una noche entera.

No hablo de amor.
No hablo porque es tarde.
Ahora ya es tarde para que la sangre rezumada por el hueco de cualquier pecho entreabierto, se aferre, de nuevo, al sonar asmático de algunas voces que ya no vuelven, que jamás se quedaron, que el futuro doblegará y el pasado... El pasado ya no está conmigo, y el presente es sin ti, es sin mí.

12 comentarios:

nán dijo...

¡¡¡Qué bueno!!!, Prim.

Ya iba haciendo falta uno así. De los grandes.

Microalgo dijo...

O yo estoy muy sensible o es que eso duele de por que sí. En todo caso, en un rato me vendría bien un hombro. Qué mala la educación que hemos recibido, que no me permite escupir el nudo delante de la gente, además de hacer que me horrorice pensar en que la gente me vea escupirlo.

Perdóname que no lo relea hoy, porque entonces va a ser como quitarle un ladrillo a la presa de un embalse.

Anónimo dijo...

Sobre la sangre y el tiempo. A veces llegamos a ser reclusos a los que despojan de lo material que le acompaña, aunque no de lo que el tiempo pegó a sus entrañas desde lo hepático profundo hasta lo superficial, pasando incluso por lo supérfluo.

Sólo me apunto al “que dure”, aunque sea un callo y sólo su dolor nos recuerde que existe(S.).

norte dijo...

"dan las doce en el reloj,
y mientras aquí te espero.
es tarde para el amor...
temprano para el deseo..."


ahora mismo no es ni tarde ni temprano. es justamente la hora.
y toca disfrutarla.
mil y pico besos desde los madriles modorras!

en tierra de nadie dijo...

Una vez más me dejas sin palabras...leyendo las tuyas las mías se quedan pequeñas, vulgares...

saludos

etdn

Arwen dijo...

¿Qué dice una después de lo tuyo?
¿Que sigues sin aparecer cerca, zorrón?

Carmen Moreno dijo...

Gracias, Primo.

Don Micro, no un hombro, para siempre y cada vez que tú quieras yo entera para ti.

Anónimo, que no nos quiten más...

Dani, gracias, gracias, por todo. Por ti.

Etdn, qué bueno conocerte en Madrid, espero seguir viéndote por aquí y por allí. Te debo lectura.

Esto... Arwen... Esto...

Paralelo 49 dijo...

Qué bueno verte tan de cerca.

Carmen Moreno dijo...

Lo mismo digo, Par. Ya se te echaba de menos

Peter dijo...

Será que somos muy distintos, porque cada una de tus poesías siempre me hacen ver un punto de vista nuevo que antes nunca me había planteado.

Aquí el dolor y la frustración se clavan como una aguja helada.

Sabes llegar hasta el corazón y revolverlo. A eso se le llama arte.

Sonríe, niña.

manolotel dijo...

Me gusta el fino humor de Krahe y me gusta tu honda poesía. A ver si nos vemos antes de que vuelvas a Madrid.

Un beso.

ana dijo...

No sé si existe alguna necesidad de mirar por la ventana... el caso es que como dice Kundera, el vértigo es la atracción por la caída... mirar por la ventana siempre me dió vértigo... el blanco de las paredes se me hace un abismo... es difícil decidir donde mirar porque a veces uno se cansa de mirarse las puntas de sus zapatos, desteñidos a veces, cansados, moribundos...
No quiero llegar a pensar nunca que es tarde para hablar del amor... pero soy una atea de la vida, una creyente férrea del miedo. Y sé que soy un punto en el mapa, tan pequeño que ni siquiera soy capaz de verme dentro.
El presente es sin nadie... a veces siento que tengo que ser yo quien se amolde a el... que el vivirá sin mi o conmigo... y yo soy uno de esos corazones que van por las aceras mirando más allá del pasado...

Un texto precioso.


Te quiero.


Ana...