martes, 3 de julio de 2007

Por momentos (Juego propuesto por Nán)

Por momentos se me olvida
que nada tiene que ver
...
Lara Moreno (La Niña Lara)
Por momentos se me olvida
que vago solo
en busca de tu sombra y mi conciencia
por momentos se me olvida
que me lleno los bolsillos de tu risa
y las piedras que me sostienen los pies
por momentos se me olvida
que tengo una conciencia
torva y absurda que me guiña ebria
por momentos se me olvida
que no me acompañas más allá
de las sombras de mi brazo
por momentos se me olvida
que sospecho que no estarás
en la caída de mi tristeza
tengo una dosis de nostalgia
en pistas de tierra que zigzaguea
más allá de mí

7 comentarios:

Lara dijo...

¡¡¡Qué bien!!!

¡Y qué bueno el poema, de los de levantar la piel!

(no me acompañas más allá de la sombra de brazo... y etc...)

Diver diver.

Y con emoción, claro, que te veo tierna y en este te veo la ternura por encima y por debajo de lo negro y lejano de tus ojos.

Por cierto, ¿el dí 10 te vendría fatal estar en Málaga? Dime, dime, dime. El martes que viene. Anda...

NáN dijo...

Hermoso poema, sí, que te va a costar un viaje, me parece. Y además, si vais las dos os impondré un trabajo (buscar una calle y fotografiaros en ella).

¿Verdad que lo haréis?

Seguramente, "con los bolsillos llenos de risa". Que nunca se te vacíen.

ana dijo...

tengo una dosis de nostalgia
en pistas de tierra que zigzaguea
más allá de mí



Increible. Perfecto.




Yo tengo sobredosis de nostalgia.





Un beso, te quiero.


Ana.

nán dijo...

Ya me lo he leído varias veces.

La combinación de desconfianza y entrega es fantástica. Ese ¡Cuidado! al que la poeta no va a prestar, tampoco esta vez, la mínima atención.

Y el poema queda en eso. En poema usurpable según las necesidades; en un modo de revivir por el sonido; o de imaginar lo lejano.

Lo que hay fuera, fuera quede. (al poema no lo toca).

aplausos

Peter dijo...

Hay momentos que se olvida todo, y momentos que no se recuerda nada.

El poema es tranquilo, sereno, y lúcido. Como el que escribe alguien antes de volver a beber para olvidar. (no me bebas nada, niña)

Carmen Moreno dijo...

Gracias, Niña Lara. ¿El 10? No creo que pueda, pero nos llamamos. Es decir, te llamo.

No sabes cómo me halaga que me releas, Primo. Crecer a tu lado es un placer, admirarte una obligación.

Ana, no tengas nostalgia de lo que no ha sucedido aún. Llegará, ya lo verás y, cuando eso suceda, la tierra seguirá zigzagueando y tendrás vértigo.

Peter, sigo bebiendo, pero con mucha más moderación. No hay motivos para olvidar, sólo para celebrar. Cómo me alegro de que te quedes en mi vida.

Anónimo dijo...

Pues si:

vago
sombra
absurda
dosis
allá

Por momentos... un pedazo de cuadro para esta sala de exposición.