miércoles, 30 de enero de 2008

ME HE DETENIDO

Me he detenido a descansar
porque he desandado tantas veces
este mismo camino de absurda impaciencia
que me pesa la sombra del pensamiento.

¿Qué haré si un día me faltan las palabras?
Tal vez, en este momento,
ya me estén faltando.

19 comentarios:

Peter dijo...

Descansa, duerme, seuña y recupera tus palabras.

Si no, tienes amig@s que te presten un diccionario o dos de palabras positivas como cariño, abrazos, mimos, optimismo, fuerza, aprecio, amistad, admiración..

La vida, en el fondo, es bonita. En serio.

carmen moreno dijo...

Peter, lo sé.

Lara dijo...

No, Carmen, no te van a faltar. Eso no (y lo otro tampoco, y nada).

en tierra de nadie dijo...

Las palabras que no encuentras las fui recogiendo detrás de tus pasos, para devolvértelas cuando las necesites.

(El tercer y cuarto versos me los apropio, dama de Gondal)

besos de amanecida/anochecida

carmen moreno dijo...

Lara, gracias por la aseveración que me he tenido que creer porque no has dejado lugar a dudas.

Etdn, todo suyos. Me ha encantado lo que dices, y me has emocionado. Gracias.

NáN dijo...

"faltando", punto y... seguido discontinuo.

Nos falta ese signo de puntuación, pero no te va a faltar a ti.

¡Te doy hasta el lunes al mediodía!

"Me pesa la sombra del pensamiento" es mi preferido: hondo como el cante hondo. ¡Bien hecho, prima!

norte dijo...

vamos a centrarnos todos y todas
porque lo mejor que tenemos

a veces, lo único que tenemos

es la comunicación


y yo estoy por aquí por si hay que ayudarte a buscar palabras.
muchos besos niña!

Un algo... dijo...

si faltan, le faltarán al mundo entero.

zöe dijo...

Yo no pondré palabras en tu boca, pero te dejo mis labios para buscar las que necesites.

carmen moreno dijo...

Nán... Hasta el lunes a mediodía, ¿eh? ¿Insomnio e inefable?

Norte, gracias. Qué ganitas de verte.

Un algo..., no podemos rendirnos, entonces.

Zoe. ¿Qué te puedo decir? Me sumerjo en tus labios que son todas las palabras. Como decía mi Primo, el mundo puede esperar por un beso (o algo así).

AROA dijo...

insomnio inefable
o
temblor y complejidad

(así de ocurrentes son los compañeros)

que no te falte de ná, de ná, de ná...

cómo va a ser?

impaciencia?

Microalgo dijo...

Estoy de acuerdo con Peter. Yo añado comida (por supuesto). Ya zamparemos mañana, por ejemplo. Verás cóm las cosas se ven distintas disfrazada de pirata y repleta de ortiguillas -Anemonia sulcata (Pennant)- fritas.

Si no se anima, le pondré electrodos. Aviso.

Sí. Ahí mismo.

Anónimo dijo...

nunca te van a faltar las palabras...
cuando uno se detiene, es porque ha encontrado algo, porque se ha sorprendido...

seguro has encontrado millones de palabras nuevas y estás atónita...

sólo eso, lo requete intuyo...

;)


un abrazo, Carmen!!!


Pieris...

Reb dijo...

Las palabras son animalillos. Los buenos cazadores saben esperar. Tal vez por eso estés ahora detenida; puede que sea la mejor forma de escuchar su respiración, de contemplar su modo de vida. La lejanía permite la observación. Para escribir hay que mirar y para ver bien hay que pararse. No te asustes con los trenes de absurda impaciencia, en realidad van tan rápido que están casi vacios.
Qué bonito el comentario de En tierra de nadie.

Anónimo dijo...

Los inversores en bolsa dicen que hay que hacerlo a largo plazo, los sacerdotes que hay que tener esperanza. En cualquier caso tendemos a poner tiempo de por medio, que es el único ingreso inestable, sin dueño, implacable. Y es ahí, en esa maraña de lo sin fin, donde las cogerás al vuelo. Seguro, porque desde (lo poco) que te conozco me ha parecido que no has cejado en el empeño espiral de usar las que te encuentras.

Ánimo(s), ánima.

FLAVIA COMPANY dijo...

Cuando te parezca haber perdido casi todas las palabras empezarás un viaje. Para buscarlas. Y ese viaje te permitirá conocer las que realmente necesitas para, entre otras cosas, hablar de las que perdiste.

Virginia Barbancho dijo...

Que nooooooo!!!!!!

Que las palabras no faltan... sólo que a veces se esconden, se vuelven perezosas, y hay que salir a buscarlas... pero es sólo eso, nada de vital importancia...

carmen moreno dijo...

Gracias, Aroa.

Don Micro, qué buenas las ortiguillas y qué bien que nadie le partiera nada y se derramara usted por esas calles de dios.

Pieris, lo mismo digo. Que jamás te falten las palabras y las utilices para ser feliz.

Ay, Pececito. Seguiremos intentando cazar, claro.

Anónimo(s), el tiempo, siempre el tiempo...

Dama Flavia, habrá que ir contando y viviendo. Qué bueno que usted esté, de alguna manera en este viaje.

Virginia, tiene usted toda la razón.

momo dijo...

He paseado por tus nubes.. charcos..y no sé donde dejar comentario, todos lo merecen, yo tengo un pececito que siempre que lo miro me acuerdo de una pecera ,de Supriyha ( no sé por donde anda)y de una dama del Sur.
Entraré despacio, sólo venia a darte un abrazo.