viernes, 9 de mayo de 2008

PECES DE CIUDAD



Me arrastro por las aceras
a la espera de que tu mano
sea tu mano,
de que mi necesidad
no sea tan mía
y la ciudad ensucie nuestros nombres.

No estamos en París
ni tú eres la mujer que desvistió a Sam
no hemos tenido la necesidad
de buscar la salida
hasta ahora.

Ahora, sí,
necesito que me grites
y me arrastres
y me naufragues o me llenes de saliva
el cuenco de mi lengua
que me raptes
que me digas
me digas
que no eres tú, que no eres nadie.

Para que me lave los ojos, ¿a eso vienes?
Mi mirada ha descubierto
una grieta
en el fondo
de tu corazón
pore la que irás perdiendo los peces, estos peces
que se mueven como si la vida
dependiera
tan sólo del mar que los alimenta.

No hay más islas.

No hay más resquicio que el de mi seguridad en el talento de las agallas
de la morralla que
llena tanta ciudad como he ido escribiendo,
bebiendo.

No te equivoques nunca más:
resuelve tus latidos
y ajústate la huida.

15 comentarios:

Microalgo dijo...

Qué bien y qué mal te sienta trasnochar, Hermana. Mal por ti, bien porque podemos leer estas cosas.

No recuerdo haber leido nada tuyo que me haya arañado más. Está claro cuál es el truco, al fin: saber de qué habla el poeta. Si no lo sabes, no lees nada.

Pero parafraseando a Muñoz Seca...

... mas, ay de ti, si lo sabes.
Si lo sabes... es peor.

carmen moreno dijo...

Tú no lo imaginas porque jamás te lo he dicho, pero no sabes cuánto me gusta que te emocione. Hace poco escribí en un post que "desde hace dos años la vida me ha ido regalando cosas muy bonitas", entre ellas, añado ahora, un Primo, mi Primo y tú, mi Hermano.
(Ah, y al que le parezca cursi pues para él/ella. Es que a mí me ha recordado a una canción de Pimpinela)

Microalgo dijo...

Calle, calle. No me emocione.

Por otro lado... Pilarín (la del video que ha colgado en el post)... la verdad es que está DIVINA, la condenada.

Anónimo dijo...

Cuanto de bonito sale de un desgarro, y que pena que la vida dura y no la alegre (feliz o agradable u otro adjetivo de similar jaez), sea la más productiva para la poesía.

De tormentas vitales nacen los dichosos truenos; acompasados, de ritmo azul cadencioso, bellos y sonoros, pero truenos, al fin y al cabo.

Desde hace año y medio (casi) un ojo divisa otro mundo y mi otro, de cristal, asiste impasible a ese punto de vista, enardecido por el combustible ecológico de tu mar, ora sereno, ora tempestuoso.

Como siempre genial poema envidiado (en lo más profundo) por este anónimo admirador que, rendido a cada verso, te (s)aluda.

Paralelo 49 dijo...

Mi querida... cuando clamas así, el mundo calla.

FLAVIA COMPANY dijo...

Felicidades por este gran poema sin concesiones. Personal y valiente. Emocionante.

Mega dijo...

"...No te equivoques nunca más:
resuelve tus latidos
y ajústate la huida."

¡Qué poema, Carmen!
Saludos afectuosos,

Lara dijo...

Sin palabras, miCarmen.
Toma poema.
Hija.

en tierra de nadie dijo...

Me sumo a las palabras de admiración. De lo mejorcito que te he leído (que ya es decir...).

Impresionado me has.

besazo

carmen moreno dijo...

Anónimo(s)gracias siempre. Fíjate, tal vez, ahora, sea lo que era, más yo.

Paralelo, qué gusto oírla. Yo no quiero que calle nada, será mejor seguir escuchando su voz de a poquitos.

Dama Flavia, calle, calle, que me sonroja. Gracias por enseñarme tanto.

Mega, me alegro de que te guste y de que estés por aquí.

Niña Lara, es recíproco.

Etdn, insisto en nuestras ganas de verle.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Preciosos versos. Saludos, Carmen, desde los Silenos.

AROA dijo...

qué grandes dos últimos versos carmen, qué bellos

Anónimo dijo...

Hay veces que ser más yo implica que los demás también lo sean por simpatía. En este pequeño cuento, de la vida, el blog de tu océano, los personajes que participan tienen certificado de "autenticidad de ser". Eso lo hace creible y por ello bonito de ser vivido. Cada vez má(s).. Gracias por permitir expresarme a vuestro lado.

Carmen dijo...

Antonio, bienvenido. Qué bueno verte por aquí como antes te veía por los pasillos de Filosofía y Letras.

Aroa, muchas gracias. Y la cama sin hacer...

Anónimo(s), tenemos que vernos antes de que nos vayamos.

Víctor González dijo...

"No hay más resquicio que el de mi seguridad en el talento de las agallas"
Verdaderamente bueno.
Saludos.