lunes, 7 de julio de 2008

LOS HOMBRES DE MI VIDA (un post impúdico)






Hace poco que comencé a vivir, debo confesarlo. Antes sólo leía. Veía la vida como através de una ventana que, a veces, deformaba la realidad circundante.

Luego, paso algo, qué más da...

Salí de detrás del cristal y me di de bruces con muchas personas. Al principio lo viví con miedo. La primera persona que me zarandeó fue Don Micro. Ya me lo habían presentado, pero apenas habíamos compartido un viaje en coche hasta mi casa (se ofreció a llevarme) y, yo no hacía más que pensar que me había montado en el coche con un tipo al que no conocía de nada, y que podía ser un loco peligroso. Ahora puedo afirmar que es un loco nada peligroso. Una noche, estaba yo sentada en el Pay-Pay, alejada de todos, y Don Micro atravesó la sala, llegó hasta mí y me dijo: "sólo quería saludarte, darte dos besos y decirte hola". Dijo esto y se retiró. Yo sonreí. Desde entonces, es mi hermano, con el que comparto muchas cosas, incluso discusiones vitales en las que tenemos posiciones irreconciliables, pero siempre hay respeto. Es mi hermano por muchas razones, pero una de ellas es porque sé que siempre me tiende la mano, que se pone en mi lugar, aunque no me entienda muchas veces, me escucha y me ve.



Después llegó Pedro. Conocí a Pedro en el metro, en una escapada que hice a Madrid con mi hermano biológico pequeño, Lolo. Pedro me pareció un tipo curioso. ¿Qué había detrás de tanta palabra? Sólo tuve que esperar un poco. Había bondad. Pedro es de esos hombres de los que puedes decir es BUENO y no sobra ni una letra, y las mayúsculas se te quedan pequeñas porque no hay nada tan grande como su corazón. A veces le hubiese matado para que guardara silencio un minuto, pero, a la vez, deseaba que no callara, siempre se ha preocupado de enseñarme tanto... y no me refiero a lo cultural.

Con Pedro conocí a Nano. Mi Primo. Fue en una cervecería de Madrid, no muy lejos de Malasaña, claro. Me sorprendió tanta sabiduría y bondad juntas y L. A ratos me sentía lejos de mí. Cuando Nán me observa es como si viese más allá de donde yo misma puedo ver. Fue adoptado como primo al poquísimo tiempo de conocerle. Es a la persona que siempre me vuelvo para sentirme a salvo. Cuando tengo miedo, cuando dudo, cuando me duele, digo "Primo" y la luz vuelve a hacerse en todo. De joven, porque Nano, es un chaval, quiero ser como él.

No sé el porqué de este post. Necesidad interna de darles las gracias, de decirles que les quiero. Una impudicia que me permito, porque me permito pocas. Un porque medalagana.

Hay veces en las que el dolor da paso a lo mejor.

15 comentarios:

Microalgo dijo...

Vamos, vamos, no me haga la pelota. Sabe que puede okupar el tiempo que necesite, que no le voy a cobrar nada...

carmen moreno dijo...

Lo de que no me va a cobrar lo dice usted para que la gente piense que es bueno de verdad, ¿no? ¿Por qué no les cuenta lo del diezmo que debemos ingresar en su cuenta?

Eso me pasa por intentar llevarme bien con todas las especies.

Camille Stein dijo...

nada mejor que la impudicia cuando se trata de enseñar las partes amables de la vida, nada mejor que el halago justificado para mostrar aquellas personas que son referencia, guía, luz y faro...

sin personas así los libros nos hubieran devorado

un beso

NáN dijo...

Magdalena Medalagana, ¡sí señora!

Cuántos hombres, ¿no? Además tienes de todo: un joven, un centrocampista y un mayorzote. ¡Que no falte de ná!

Si es que va a tener razón su párroco de su parroquia. "¡Quistá hecha usté una impúdica!".

De lo que dices de mis compañeros de reparto, doy fe.

A mí me has "amejorao" un pelín, pero lo que cuenta es el cariño, Prima. Así que un gracias y un abrazo muy grandes a repartir contigo y los compas.

(como escribió Ángel González:

Largo es el arte, la vida en cambio corta
como un cuchillo).

Soboro dijo...

Enhorabuena por tener esos hombres tan buenos e interesantes en tu vida.
Mostrar el alma sólo es impúdico para los fríos nórdicos. En el sur a esto se le llama "abrir el corazón".
Un beso

JuanMa Replicante dijo...

Que bonito. Me ha encantado esto: "...aunque no me entienda muchas veces, me escucha y me ve."
Me parece usted muy valiente al escribir de esta forma. Enhorabuena amiga Margherita

Peter dijo...

Mucho nivel para un incontenible verbal como yo. ¿Como me pones junto a estos dos monstruos?

Nán, si a ti te ha "amejorao", entonces es que el resto del mundo andamos ciegos. Que vales un Potosí cuando todavía tenía plata.

Y don Micro es er Campeón, así, sin mas. Gana por goleada en todo lo que vale la pena.

Gracias por pensar en mi. Se te quiere, se te espera.

Menudos tres angeles de la guarda te has buscado. Juerguistas, vividores, borrachos y canallas.

Bueno, tampoco dijiste nunca que quisieras ir al cielo...

Vayas donde vayas, te cuidaremos. Bueno, Nán resuelve, Micro organiza y yo de tropa de fondo.

Gracias por exisitr, a los tres. La vida es mejor desde que os conzoco.

LUISA M. dijo...

Me ha gustado mucho lo que escribes sobre estos tres hombres importantes en tu vida. Y no me parece nada de impúdico, al contrario, es -como dice otro blogger- "abrir el corazón" y eso... es muy sano. No siempre hay que tener un porqué para hacer algo. Dar las gracias y expresar nuestros sentimientos no es empresa fácil. Por eso, en algunas ocasiones hay que dejar hablar libremente... al corazón.
Gracias, Carmen, por escribir "tan bonito".
Malu...

Anónimo dijo...

AnónimA está feliz de que usted haya regalado el video a todos los que navegan en su océano.
AnónimA la visita hace mucho, y usted visitaba a AnónimA también, sólo que en un blog que ya no tiene.
AnónimA la quiera a usted lo que no se imagina. Y la entiende, e incluso más de lo que puede decir.
Un abrazo!

carmen moreno dijo...

Camille, qué triste que los libros nos hubieran devorado, ¿verdad? No se deje.

Nano, no exagero ni un poquito con ninguno. Bueno, con el Micro sí porque él es malo, pero como vivimos con él ahora, me daba un yoquesé...

Soboro, pues sí, sí, abrir el corazón. Así, sin anestesia ni nada.

Replicante, gracias por llegar hasta aquí y por sus palabras.

Caballero Pedro, ustedes lo merecen.

Malu, sé que le debo mail. Deme tiempo. Gracias por las gracias inmerecidas.

Anónima, aún espero respuesta de un mail que le mandé. No tema usted en reabrir. No tema en general. Aquí estamos para agarrarle la mano si fuese menester.

estnoM dijo...

Parece que se le abrió un botón de la blusa y hemos podido avistarle un cachito de corazón.
¿Para cuando una ventolera que le levante la falda?
Tremendas piernas le presiento.
Besos mil.

Mega dijo...

En la vida las compañías son fundamentales, mucho más que los libros. O debería ser así.

Virginia Barbancho dijo...

Suscribo lo de Peter y Nan... lo de Micro... lo suscribo por anticipado, sin duda alguna.

Besos.

en tierra de nadie dijo...

Ains. No sé ni lo que escribo. Sí, se me han empañado los ojos, ¿qué pasa? De emoción, porque yo también los quiero a los tres. Porque también forman parte de mi vida ahora. Porque yo también soy mejor con ellos, desde que los conozco. Y porque quiero conocerles más y mejor.

Y tú en el origen de mi nueva vida. De mi felicidad de ahora tienes tú toda la culpa. No olvidaré aquella noche de verano en el Círculo de Bellas Artes donde nos pusimos cara sin saber que nos conocíamos. Ni lo que vino después.

Y Píter en el origen del taller. Porque él es como es yo estoy aquí, ahora, feliz. Porque me abrió todas las puertas sin conocerme yo ahora sonrío otra vez, yo tengo un lugar en el mundo. Porque hemos compartido ya unas cuantas noches que no olvidaré. Por su humor, por su palabra, por su presencia.

De Nán su presencia, también. Sus relatos, sus palabras, su labor para mantener el taller. Su bienvenida. Y la cena que se está preparando en La Cuchara Chueca, jaja.

Y de don Micro, qué decir, porque todas las palabras se me quedan cortas. Parte importante de mi vida ya, y lo que queda. Tú te montaste en el coche. Yo le he visto na más que unas horas y me alojo en su casa seis días. Bendita locura, la mía y la suya.

Que os quiero.

Y que no escribas más posts así, jodía, que me embalo en el pasteleo y esto no puede ser.
Qué ganas de achucharos.

besos

aroa dijo...

OH, conozco a estos sujetos sospechosos de ser tan amados...