martes, 2 de septiembre de 2008

EL MAL DE MONTANO

Dice Vila Matas en su novela, El mal de Montano, que nos regaló Marina este verano:

Precisamente porque la literatura nos permite comprender la vida, nos deja fuera de ella. Es duro, pero a veces es lo mejor que puede pasarnos. La lectura, la escritura buscan la vida, pero pueden perderla precisamente porque están enteramente concentradas en la vida y en su propia búsqueda.

¿Será verdad que lo que nos hace comprender la vida nos deja fuera, indefectiblemente, de ella? ¿Qué sería mejor, entonces: comprenderla, pero no vivirla; vivirla sin intentar comprender? Si elegimos la segunda, también deberíamos renunciar a la literatura. Ésta que es una idea que ya se planteaba en El Quijote, no es nada baladí. Habría que preguntarse si aquellos que leemos de una forma cotidiana, estamos excluyéndonos voluntariamente del rotar simple del mundo.

23 comentarios:

NáN dijo...

No se puede estar todo el santo día viviendo. LA calidad de lo vivido mejora con lo leído.

Єѕтησм dijo...

Hace unas cinco horas alguien me decía esta frase:
"No renuncies a vivir, aunque te cueste la vida"
No te parece extraordinaria, Carmen?
Mil besos.

Soboro dijo...

Si me excluyera del rotar de la vida con la lectura ya lo habría hecho en varios momentos, lo único que podemos hacer es evadirnos en mundos alternativos y captar la vida a través de la mirada de otros, pero nada más.
La vida está ahí para agarrarte en cuanto cierres el libro.
Interesante y reflexivo post.

Juanjo Merapalabra dijo...

Bueno, pero el amor adolescente no sería lo mismo sin Béquer (o era Becquer), los primeros palos del sombrajo en el suelo no serían lo mismo sin kafka, ni la justificación de estar todos los días en las nubes sin el ingenioso hidalgo. Puede ser que los que leemos vivamos a través de la literatura, que es tan válido como vivir a través de la pesca, de la contabilidad, o del pragmatismo científico; lo que no estoy tan seguro es en eso de comprender la vida, con lo misteriosa que es, habría que juntar unas cuantas mentes pudientes que fueran capaces de desentrañarla, y otras cuantas que fueran capaces de explicarla de forma que nos lo creyéramos.

Uys, que paranoia..., perdón la culpa la tiene el post, yo prefiero vivir, jejejeje.

carmen moreno dijo...

Nán, Sampedro tiene un libro que se titula Escribir es vivir, así que vivimos de otra forma, ¿no? Hombre, todo el día de juerga... Eso debe de ser mu cansao.

Estnom, aunque te cueste la vida, hay que vivir por supuesto y si se te olvida pues me lo dices y yo te lo repito las veces que necesites para convencerte. Faltaría más.

Soboro, mmm, y si leemos ¿no estamos viviendo también, aunque de otra forma?

Juanjo, más cuidaíto con lo que decimos de la contabilidad, ¿eh? A ver si vamos a tené un pobrema usté y yo, hábrase visto el cuentista este... ;)

zöe dijo...

Y pienso yo...vivir no será simple y complejamente eso, vivir. Quicir, vivir se compone de comer, beber, trabajar, subsistir... y leer, escribir, pintar, hablar, recordar... No sé, lo mismo es la fiebre esta que me pisa los talones...

carmen moreno dijo...

Ya está la lista que tó lo sabe... Si es que... Y lo peor es que puede que tenga hasta razón.

ETDN dijo...

Pues va a ser que la fiebre te da lucidez, dama Zöe.

Eso me digo yo: ¿por qué hacer la literatura y la vida incompatibles? Yo creo que es más bien al contrario: se complementan y se enriquecen mutuamente.

Os dejo algo en el Área de Descanso.

besos

winsta dijo...

Leer es otra forma de "vivir". Podemos vivir otras vidas cuando leemos.

Y como dice nán: "LA calidad de lo vivido mejora con lo leído."
Y como dijo C. S. Lewis: "Leemos para saber que no estamos solos."

Ana Rodríguez Callealta dijo...

Llevo todo el día preguntándome si estoy viviendo de verdad, que a veces, de tanto teorizar se me olvida, me pierdo, me limito.
Y ahora leo esto.
Si me excluye, que lo haga. La literatura no me limita más que yo misma.
Hay personas que en cierto modo viven a medias de tanto teorizar. Es algo innato (o circunstancial, quien sabe), el caso es que no está de más compartirlo con un libro.
No le echemos la culpa a los que fueron como nosotros.

Cada vez que entro aquí, leo lo que necesito. No sé como lo haces.

Un beso

carmen moreno dijo...

Etdn, eso se lo dices a Valle-Inclán, por ejemplo.

Winsta, ahí te tengo que dar la razón, bueno a Lewis, leemos para saber que no estamos solos, pero eso implica que nos sentimos solos, ¿no?

Ana, los límites externos existen, claro, pero somos nosotros los que nos limitamos por encima de cualquier cosa.

Anónimo dijo...

Leer es colocarse como espectador en expectación de los sucesos singulares de la vida. Esto permite convertirse en juez omnímodo sin el peligro de recibir una colleja del interesado. Sin embargo leer no garantiza que se sepa vivir, incluso que se viva, por lo limitado del conocimiento adquirido.
Parece ser que la vida fuese más alla porque la realidad es más profunda, con mayores y más inverosímiles ramificaciones que ningún invento literario. Por tanto es mucho más rentable observar y conocer a nuestros anexos (cuanto más mejor) que leer libros, y es probable que por ello las personas tiendan a aprenderse la "vida y milagros de los otros" y con sus "análisis vitales" amenicen corrillos y tertulias vespertinas entre pellejos de los analizados.

primer intento: zulpounr (del lat. unno ponere). tr. sacar conclusiones después de correr el visillo para ver a los visitantes de la vecina.

Segundo intento: npstlbl (acrónimo de no puedo sentir tus labios blancos y lívidos)

Microalgo dijo...

Estoy con Winsta.

No veo la diferencia entre una cosa y otra.

mcnjatf

Mari Carmen no juega a tener fuerzas.

Puto subconsciente.

Mega dijo...

Comparto de principio a fin la opinión de Nano.

Sin lectura, la vida no es interesante, por decirlo de manera extrema (y algo simple).

Leer es pensar, y, por otro lado, ya lo dijo Descartes: pensar es existir. ;-)

carmen moreno dijo...

Anónimo, claro.

Don Micro, a veces la gente no quiere jugar y se muestra como está. Dele tiempo.

Mega, ¿eso quiere decir que la gente que no lee no tiene una vida interesante? ¿No es situarnos por encima de ellos? Igual es que lo estamos, no es una pregunta capciosa.

zöe dijo...

Omnímodo.... bonito palabro,... Gracias Anónimo.

Mega dijo...

No exactamente, quise decir que una vida lectora me parece más rica que una existencia sin lecturas, al menos desde mi punto de vista; pero eso no significa ni mucho menos que un lector esté por encima de nadie.

La vida de un lector merece tanto respeto como la de un no lector, riquezas intelectuales aparte. ;-P

¡Faltaría más!

Virginia Barbancho dijo...

Bueno, yo sí necesito un equilibrio entre una cosa y otra... cuando he estado mucho tiempo encerrada y metida en otros mundos al final me he vuelto algo huraña, espesa, asocial, bloqueada, y en última instancia, algo vacía... al mismo tiempo las épocas de fiesta fiesta pues... hombre... tienen sus inconventes... jiji... no, en serio, cuando paso mucho tiempo pa'rriba pa'bajo si, vale, vivo mucho (tengo muchas experiencias), pero ni un segundo para pararme a sacarles jugo...

Pues eso, que yo al menos sí necesito un equilibrio entre las dos cosas...

Y un beso!

Microalgo dijo...

Descuide, Moreno. Ya encontraré el hueco cuando el hueco quiera abrirse.

JuanMa Replicante dijo...

Estoy cansadísimo hoy para pensar en un comentario coherente, así que me apunto a la corriente mayoritaria. Los que no leen nada pues ellos se lo pierden y ¡cuánto se pierden!

Saco un poquito de energía y les dejo, amigos, un pequeño poema:

"Yo emborroné el mapa de lo vulgar
vertiendo la pintura de un vaso.
En un plato de gelatina mostré
los pómulos oblícuos del océano.
En las escamas de un pez de hojalata
leí la llamada de nuevos labios.
Y usted
¿se atreve
a tocar un nocturno
en la flauta de los canalones"

Ego dijo...

- Vendrás a mi boda – dijo Ray de pronto, como el que dice que hace un día soleado.
Lo miré con cinismo relativo.
- ¿A tu privatización? No, gracias.
- Pero... – el hombre más guapo del mundo me miró con un gesto de confianza chispeante que sentí fuera de lugar – Se supone que somos amigos, ¿no?
Chasqueé la lengua en evidente signo de decepción. La mitología Gobantes venida a menos.
- No, Ray, no somos amigos – afirmé sin rodeos – Tú simplemente me tienes cariño por lealtad histórica, y yo simplemente deseo acostarme contigo.

carmen moreno dijo...

Zöe, omnímodo, omnímodo...

Mega, ya, ya, pero yo sí creo que tenemos un punto de altivez ante los que no leen nada. Eso es lo que YO pienso.

Virginia, el equilibrio es necesario en todos los sentidos, pero ¿qué nos van a contar a nosotras que somos equilibristas, verdad?


Don Micro ya que va a buscar el hueco, hágame el favor y busque un paracetamol. Le echamos de menos.

Señor Replicante, descanse usted que si no el sábado no va a estar pa'ná.

Ego, ¿me lo dice a mí? (jeje) Bienvenida siempre.

david dijo...

Si tengo algo claro de Vila-Matas, es que es un tío que a veces dice unas tonterías descomunales. Para ver la valided de un argumento el primer paso es desnudarlo y aplicarlo a diestro y siniestro; con suerte, no se tarda en ver un contraejemplo. Entonces, el argumento es "la comprensión excluye". ¿Es eso cierto? ¿Saber las reglas del mus, comprenderlas, impide jugar al mus? Obviamente no. A partir de ahí, aceptar lo que dice el escritor es participar en un juego tramposo (al fin y al cabo, eso es siempre la literatura). Aunque, precisamente en su caso, Vila-Matas tiene toda la razón del mundo, tramposillo él, porque comprendiendo lo que dice, viendo que es un razonamiento inválido, yo, al menos, me quedo excluido de las conclusiones que saca. Aunque sí las acepte como literatura, igual que de niño aceptaba ser indio o vaquero sabiendo que era un chaval de pueblo, y qué importaba.

Un matemático genial dijo una vez que partiendo de una premisa falsa se puede demostrar cualquier cosa. Yo ya hablé de ello en mi blog. Y esto no deja de ser un ejemplo más. En conclusión: no te ralles, lee, y vive. Ambas cosas son perfectamente compatibles, y ni tú, ni yo ni nadie es Don Quijote.