jueves, 1 de marzo de 2007

Ángel para un final


Cuentan que cuando un silencio aparecía entre dos

era que pasaba un ángel que les robaba la voz.

Y hubo tal silencio el día que nos tocaba olvidarque,

de tal suerte, yo todavía no terminé de callar.


Todo empezó en la sorpresa, en un encuentro casual

pero la noche es traviesa cuando se teje el azar.

Sin querer se hace una ofrenda que pacta con el dolor

o pasa un ángel, se hace leyenda y se convierte en amor.


Ahora comprendo

cuál era el ángel

que entre nosotros pasó

era el más terrible,

el implacable,el más feroz.


Ahora comprendo en total

este silencio mortal.

Ángel que pasa,besa y te abraza,

ángel para un final.
(Silvio Rodríguez)

8 comentarios:

nán dijo...

puisque la terre est ronde, mon amour, t'en fais pas, mon amour, t'en fais pas.

Anónimo dijo...

Tenga Usted cuidado con Silvio, oh, incipiente guitarrera. Se te mete entre las orejas y ya no te lo sacas de allá ni con palanqueta. te lo dice uno que ha llegad a saberse a la guitarra más de cien canciones del de La Loma.

A veces me descubro un poco animista. Es decir, que algunos objetos, para mí, tienen cierta personalidad o les atribuyo sentimientos.

Tal vez los coches o las casas... pero las guitarras, desde luego.

Seguro que su Mafalda (o Mafalden, porque es de fabricación alemana) le esperaba en la tienda como lo haría un cachorro de samoyedo, y que no sería más feliz en otras manos que en las suyas. Ha tenido suerte, esa electrificada con cut away.

¿Ha practicado, hoy? En poco tiempo andará poniendo un fa sostenido menor y dándole al meñique (Cuentan que cuando un silencio...)

Microalgo dijo...

Coño, vuelvo a ser yo. Que se me va la pinza y no firmo.

Paralelo 49 dijo...

Sigo aquí.

"El ojo busca ese filo que la separa de la metáfora."

Me quedo aquí

Carmen Moreno dijo...

Últimamente siempre ando sin tiempo Os debo algo más, lo sé y prometo cumplir.
Primo, mi francés no funciona desgraciadamente. Hablo el español y malamente como dirían por aquí. Te debo ya tantas cosas, que ni siquiera me atrevo a pedirte que me traduzcas.
Anónimo ergo Nacho, ya sabía que eras tú, te tengo tan cerquita del corazón que te reconocería en cualquier sitio. Mafalden ayer fue vilmente abandonada, pero hoy duplico el tiempo, si me da idem, claro.
Qué bueno que te quedes P49. Me gusta que estés.

Anónimo dijo...

Que triste. Pero es cierto. Las historias comienzan, a veces por un casual, pero nunca terminan así.
Siempre son traumáticas.
Su cara (la casualidad) y su cruz (el ineludible final). ¿Es ése el ángel de amor?
Me temo que sí porque tiene la fatalidad de la cruz. Fíjate que incluso éste que se ha inventando tiene la cruz que pesa sobre cada uno de nosotros, sin cruz levitaríamos como si en la luna viviésemos ¿o es en Chequia?

primo dijo...

he pasado fugazmente a por unos pilots, que me he quedado solo un par de horas y voy a escribir a algún bar. El lugar tenía ciber y claro, entré a ver un par de cosas.

Pertenece a la parte de Rayuela en que le canta a Rocamadour, y viene al pelo tras el paso del ángel del final:

Como la tierra es redonda, mi amor, ni te preocupes, amor mío, ni te preocupes.

Carmen Moreno dijo...

Gracias, primo.

Anónimo, mmm... Manifiéstate porque me encanta lo que dices